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Salamanca es sin lugar a dudas la ciudad universitaria por excelencia, y algo de todo esto sabrán los salmantinos, que para algo ostentan el privilegio de tener la universidad más antigua de España. Una larga tradición universitaria les avala, y son ilustres algunos de los personajes que anduvieron por los pasillos de tan venerada institución, como Fray Luis de León o Miguel de Unamuno. La ciudad a orillas del Tormes y su famoso Lazarillo, la ciudad donde se fraguó la gran aventura que supuso el Descubrimiento de América o donde se modernizaron las teorías del Ius Gentium o Derecho de Gentes, que más tarde se convertiría en la base para los Derechos Humanos. Uno debe de sentir especial orgullo al verse rodeado de tamaña historia. Pero ésta no se encuentra exclusivamente circunscrita a la Universidad, sino que, cuando uno camina por sus barrios y callejuelas y descubre desde sus rincones más tranquilos, como el Huerto de Calixto y Melibea, donde la tradición ubica el encuentro de los protagonistas de La Celestina de Fernando de Rojas, a sus zonas más bulliciosas, como la Plaza de España y sus calles adyacentes plagadas de bares, restaurantes y zonas de ocio, es entonces cuando uno tiene la verdadera sensación de formar parte de una ciudad viva, donde se mezclan pasado, presente y futuro. Salamanca acoge desde hace años un altísimo número de estudiantes. Actualmente la población salmantina ronda los 160.000 habitantes, y son más de 30.000 los que estudian en la Universidad de Salamanca, de los cuales, al menos un 40% llegan desde fuera de Castilla y León, y no sólo de España, sino también de otros países de la Unión Europea y de fuera de sus fronteras. Esta gran diversidad se traduce en una mezcla de culturas que permite a los estudiantes crecer, establecer contactos y abrir la puerta a nuevas ideas. De esta manera, Salamanca se presenta como una ciudad abierta y con la mirada puesta en el futuro, pero con unas raíces culturales sólidas, hundidas profundamente en cada uno de sus rincones y especialmente en su Universidad. Una ciudad pequeña pero dinámica, cambiante, atractiva y sobre todo acogedora, con innumerables puntos de encuentro para los estudiantes. Y si ya pensabas que nos despedíamos sin hablar de la fiesta, bueno, sí, son tiempos en los que la fiesta hay que dejarla a un lado y ser responsables, pero no por ello hay que dejar de mencionar la famosa Nochevieja Universitaria en la Plaza Mayor, que reúne a miles de estudiantes (casi) todos los años, y 2021, quién sabe, podría ser el año en el que poder retomarla. Crucemos los dedos. Si no, siempre es bueno saber que los bares son especialmente baratos, que las tapas suelen ser enormes y que la gastronomía es excelente, sólo os diremos dos palabras al respecto: Jamón Ibérico. Y cuando podamos volver a salir de noche, quizás os sorprenda saber que en Salamanca, las entradas a discotecas son gratis y que hay un sin fin de ocio nocturno dedicado exclusivamente a los estudiantes. ¿Se puede pedir más? Una oferta gastronómica y cultural económica en una ciudad con una tradición universitaria de enorme importancia. Sin duda, Salamanca te espera con los brazos abiertos para ofrecerte los mejores años de tu vida como estudiante universitario.