Guía para estudiar en una biblioteca

Lo de sentarse a estudiar ya cuesta de por sí, pero si encima tienes la nevera, Netflix, el sofá, a tu mascota pidiendo jugar y nadie que te acompañe en las horas frente a los apuntes, pues ya no hay quién se concentre. Porque el lugar de estudio es muy importante.

A la hora de decidir dónde situar nuestro centro de operaciones, hay quienes prefieren una biblioteca a la mesa de su habitación. Por eso, en nuestras residencias para estudiantes, tenemos toda la oferta completa: desde amplias salas de estudio y zonas de coworking donde llevar a cabo grandes maratones de estudio colectivo; hasta habitaciones equipadas nivel Baticueva con todos gadgets: enchufes, flexos, escritorio, silla y paz.

Si ya has probado lo de estudiar en tu habitación, pero siempre te entran ganas terribles de ponerte a ordenar el armario o la inspiración llega y ya sabes el lugar perfecto para el corcho que llevas sin colgar todo el verano… quizá esto te interese.

Tómate este articulo como tu primer manual de estudio en biblioteca. Te contaremos las ventajas, claves y qué no debe faltarte si decides encerrarte el próximo periodo de exámenes en el templo de los estudiantes.

Ventajas de estudiar en una biblioteca

Hay varias razones por las que estudiar en la biblioteca tiene sus ventajas:

  • Chao chao, despistes caseros: adiós a distracciones como la televisión o la nevera. Tienes que llevar a la biblioteca solo lo esencial para poder concentrar la atención mucho más en los libros y apuntes. Por supuesto que hay pausas para el café, pero no es lo mismo que levantarte cada diez minutos a ver si a la manzana ya le han crecido ojos o si al jamón serrano le ha dado por bailar en el estante.
  • Nada de imprevistos: se acabó atender a la tía que viene a visitar a la familia o abrir al repartidor de Amazon que trae el último juego que pediste para la Play. La biblioteca te permite parar el resto del mundo durante el rato que te programes y aprovechar así todo ese tiempo.
  • Cada cosa en su sitio: Más conocido como higiene mental. Si decides estudiar en la biblioteca, tu cerebro comenzará a asociar tu casa a descanso y dispersión y la biblioteca a estudio. Entre que el paseíto para salir de casa en época de exámenes te ayuda a mentalizarte antes y despejarte después, y que el cambio de lugar y el ambiente te centran, verás como te motivas.
  • Se acabo lo de estar a solas: dicen que las alegrías acompañadas son más alegrías. Pues lo mismo con el estudio. Estudiar en compañía siempre es más divertido y motivante. El reto es conseguir no salir de la concentración hasta la pausa para el café. Y quién sabe si con quien coincides en la mesa será tu crush de la universidad.
  • Claves para estudiar en la biblioteca

    Cuando llegas a la biblioteca, te plantas en la puerta y miras a tu alrededor. ¿Y ahora qué?

    Espacio desconocido, la gente parece desenvolverse fácilmente y tú no sabes dónde plantar el huevo para empezar a estudiar. Keep Calm que aquí te dejamos algunos consejitos para que en tu primer día de biblio no se te vea el plumero y parezca que ya tienes mucha experiencia:

  • Llega pronto y marca territorio: verás que hay gente que siempre se sienta en el mismo sitio, que cada vez que llegas parece que no se ha movido de ahí. El lugar en el que te montas campamento es muy importante para la concentración. Escoge un lugar iluminado y lejos de la salida para no despistarte cada vez que alguien quiera ir al baño. Si la biblio tiene ventanas por las que entra luz natural, no te lo pienses, ese seguro que es un buen lugar.
  • Sigue tus marcas: ponte tiempos de estudio y de descanso e intenta cumplirlos. Hazlos coincidir con compis de clase para poder salir con ellos y así despejarte totalmente en las pausas. También ayuda mucho hacerte tu plan de estudio con los días y las horas que vas a necesitar para estudiar.
  • Socializa: otra de las ventajas de estudiar en la biblioteca es poder desconectar de verdad al tener que salir a la calle a que te dé el aire y hablar de cualquier otra cosa que no sea la asignatura. Esto es clave para una buena productividad.
  • Rodéate de cultura y belleza: muchas veces no podemos escoger la biblioteca en la que vamos a estudiar, pero otras sí. Intenta ir a una que te guste, en la que te sientas a gusto.
  • Qué no debes olvidar si vas a la biblioteca

    Al salir de casa para ir a la biblioteca tienes que saber que ya no hay vuelta atrás. Para poder aprovechar el tiempo de estudio hay que ir con todo lo necesario.

    Qué es lo necesario depende muchas veces de tus técnicas de estudio y el tiempo que vayas a pasar allí. Pero es bueno tener una checklist por si las moscas. Aquí te dejamos la nuestra:

  • Todo lo necesario de papelería: cada cual tiene su propia manera de estudiar y necesita un material u otro. Ya uses pósits, esquemas, subrayadores, libretas en blanco o tableta, hazte una lista con todo lo necesario y revísala antes de salir de casa. Que, si pides un boli, sea la excusa para conocer gente.
  • Víveres suficientes para sobrevivir a un día de biblioteca: en la aventura de ir a estudiar a una biblioteca necesitaremos llevar comida y bebida suficiente para matar el gusanillo. Una botella de agua es imprescindible: para no gastar plástico e hidratarnos. Además, los frutos secos, algo de chocolate puro o fruta ayudan a no perder la energía cuando vas a estar muchas horas. Después, al restaurante: lo mejor de vivir en una residencia para estudiantes es que no tienes que preocuparte del táper para la biblioteca. A la hora de comer vas al comedor y por la tarde vuelves a la biblioteca.
  • Silencio y concentración es lo que necesitas: mucha gente se concentra sin ayuda de nada, pero a veces el sonido de los tacones para arriba y para abajo, las dudas que se resuelven en la mesa de al lado… Ya seas de quienes necesitan silencio o música a todo volumen, no te olvides los tapones o auriculares.
  • Así que ya sabes, si ya te aburre tu mesa de estudio, te has dado cuenta de que no consigues concentrarte en casa y ya has comprobado que en cuanto empiezan exámenes baja tu nivel de socialización, es que la biblioteca es tu sitio para estudiar.