Elegir carrera es más fácil si tienes un plan de acción: factores a tener en cuenta

Ser felices, cuenta gratuita para toda la vida en Netflix, tener el cuerpo siempre a punto para salir a zalamear y no tener preocupaciones por el dinero: Es muy fácil saber lo que queremos. Pero cómo conseguirlo, no es tan sencillo. Elegir profesión, decidir a qué queremos dedicarnos durante el resto de nuestra vida, no es ninguna tontería.

Lo ideal es que nuestro trabajo nos motive a levantarnos por la mañana – o por lo menos, nos ayude a no posponer el despertador hasta el infinito-, además de realizarnos y aportar algo a la sociedad. Nunca va a ser como cuando te lías hasta tarde, o te quedas viendo hasta el último vídeo del canal de Youtube que acabas de descubrir. Pero hay que intentarlo. ideal es que nuestro trabajo nos motive a levantarnos por la mañana – o por lo menos, nos ayude a no posponer el despertador hasta el infinito-, además de realizarnos y aportar algo a la sociedad. Nunca va a ser como cuando te lías hasta tarde, o te quedas viendo hasta el último vídeo del canal de Youtube que acabas de descubrir. Pero hay que intentarlo.

En este momento, puede que te encuentres buscando en qué carrera matricularte o pensando en cambiar porque tu primera opción no terminó de convencerte.

Si es así, te dejamos algunos consejos para decidir qué carrera estudiar y dónde puedes encajar mejor.

Viaja al futuro

Lo primero de todo es abrir la mente. Nada místico, de los universos paralelos ya hablaremos en otro momento (Fringe nos marcó un antes y un después), pero sí de «el más allá del nombre de la asignatura». Iker Casillas seguro que tiene algo que decir sobre esto, pero lo que está claro es que muchas veces leemos el titular y nos olvidamos de bucear en qué consiste realmente la carrera y a qué profesiones podemos acceder estudiándola.

También se puede hacer el camino a la inversa. Vamos a hacer un juego:

  • – Deja volar tu imaginación y piensa dónde te ves trabajando, en qué puesto te gustaría estar de aquí a diez años.
  • – Haz una lista con todas las características y habilidades del puesto que has pensado.
  • – Piensa en todas las carreras que desarrollan esas habilidades y haz una lista. Si no sabes por dónde empezar, mira la universidad en la que te gustaría estudiar y chequea todas las carreras y asignaturas.

Y ahí empieza el más allá de la asignatura Tan Tananan (leer con voz de superzoom en IG stories)

5 factores profesionales a tener en cuenta

Otra forma para cerrar opciones es ir pensando en los factores profesionales. Hay tantas variables a considerar como personajes en Game of Thrones, pero te proponemos 5 para que empieces a pensar sobre ellos:
  • Salidas: Sorpresa: la gente que trabaja en relaciones públicas no se dedica a repartir flyers en las puertas de las discotecas. Como te decíamos, cuando elegimos qué vamos a estudiar, lo más importante es ver en qué podemos trabajar una vez terminemos la carrera. Si el Viaje al futuro me lleva a una lanzadera espacial de la NASA, no tiene mucho sentido que comience mis estudios en la Facultad de Derecho.
  • Volumen de contenidos: Por motivos obvios, todas las carreras no manejan la misma carga de trabajo -no es lo mismo estudiar Nanociencias y Nanotecnología que Magisterio Infantil-. Un factor a tener en cuenta, sobre todo si compaginas trabajo y estudios, pero que nunca debería convertirse en un obstáculo para luchar por tus objetivos. Si quieres, puedes.
  • Ubicación: tanto la facultad en la que estudias como la ciudad en la que vives marcan tu experiencia universitaria. El ambiente, la oferta cultural, el clima, las conexiones con otras ciudades nacionales e internacionales, el alojamiento… A la hora de escoger ciudad hay que pensar en las posibilidades que te abre.
  • Prácticas: la puerta a Narnia era un armario, pero al mundo laboral son las prácticas. Fortuna la de quienes consiguen su primer trabajo antes de hacerlas, pero para el resto de mortales son la mejor forma de empezar a meter cabeza.
  • Idiomas: esta ya te la sabes, pero nunca está de más recordarla. Cada vez estamos más conectados con otros países y culturas -todavía sin llegar al nivel de Sense 8-, y saber idiomas es más que imprescindible. Empezando por tu día a día en la universidad, donde vas a cruzarte con estudiantes de todo el mundo, siguiendo por tus opciones de movilidad internacional (Erasmus, ILA, Fulbright, etc) y terminando por la inserción al mercado laboral. Aprender idiomas -en plural- es fundamental, y qué opciones te ofrece la universidad para ello es un factor muy a tener en cuenta.

5 factores personales a tener en cuenta

Por muchos conocimientos que puedas almacenar, quién eres te hace especial. Por mucha técnica de cine que se aprenda, no hay dos Isabel Coixet. Hay hitos de la historia que tienen nombre y apellidos.

A la hora de escoger carrera hay que pararse a pensar en quiénes somos y cuáles son nuestras capacidades:

  • Tu carácter: tanto si eres el alma de la fiesta como si lo tuyo es una noche tranqui de cena y cine; si prefieres tardeo de caña y tapa como maratón de juegos en la Playstation de la resi; hay una profesión en la que sentirás que encajas tal y como eres.
  • Tus fortalezas: Pregúntate qué se te da bien y dale la vuelta para convertirlo en una fortaleza. ¿Tus amistades no saben dar un paso sin pedirte ayuda para organizar el viaje? ¿Siempre recurren a ti para recordar las anécdotas de la última fiesta?Change your mind y piensa como si fueras Talen Acquisition Specialist de una compañía: hoy en día, las empresas valoran tanto a quien sabe trabajar en equipo como a quien es capaz de calcular la raíz cuadrada de 123.
  • Tus debilidades: si cuando ves dos gotas de sangre te mareas, ya sabes que la parte de medicina clínica no es lo tuyo. Tendrías que enfocarte más a la investigación o a la medicina laboral. Las debilidades no son tu kriptonita, al contrario. Hay que verlas como aliadas para encontrar tu superpoder, o la carrera que más te encaja.
  • Tus intereses y aficiones: Nadal convirtió su afición en una carrera exitosa en el mundo del tenis a base de esfuerzo y talento. Nada te impide hacer lo mismo. Tanto si tu afición es la lectura, organizar viajes, pasar tiempo con los sobris o ver documentales de la 2, detrás de los hobbies hay mucho material para decidir a qué quieres dedicarte.
  • Tus valores: los valores conforman nuestra identidad. Por ejemplo, el compromiso social, la ecoeficiencia, sostenibilidad y defensa de la cultura son algunos de los valores que nos mueven en Nexo Residencias. Antes de dar el paso y decidir dónde vas a estudiar y vivir el próximo curso, pregúntate a ti mismo cuáles son tus valores, y si el lugar donde te vas a establecer habilita el espacio para que te conviertas en quien quieres llegar a ser.

Te decidas por lo que te decidas, ya sea Bioquímica, Cultura Pop, Estudios Francófonos Aplicados o Ingeniería Agroalimentaria, la carrera que escojas marcará tu futuro. Elaborar un plan de acción como el que te proponemos, no es la gallina de los huevos de oro, pero te ayudará a tomar la mejor decisión.