Créditos ECTS: qué son, para qué sirven y cómo conseguirlos

Cuando llegas a la universidad todo es nuevo y ya tienes bastante con descifrar la ubicación de las aulas, aprenderte los horarios del restaurante de tu residencia para estudiantes y encontrar el temario dentro del Aula Virtual.

Así que no es de extrañar que te explote la cabeza cuando te cuentan que además ahora hay una nueva norma de créditos universitarios para toda Europa que mide las horas que dedicas al estudio: los llamados créditos ECTS.

Estas siglas corresponden al European Credit Transder System (Sistema Europeo de Transferencia de Créditos) y es el sistema adoptado por todas las universidades del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) para garantizar la homogeneidad, es decir, que tu grado o máster sea equivalente a otro dentro de la Comunidad Europea.

Sabemos que no has entendido nada de nada aún, por eso vamos a ir por partes.

Pon un crédito ECTS en tu vida

Hasta ahora toda tu vida académica se ha medido por el número de asignaturas que aprobabas. Ya podías dedicar horas y horas a un trabajo, apuntarte al club de debate del insti o formar parte del equipo de baloncesto, que lo que contaba era solamente si cateabas alguna a final de año y cuál era tu nota media.

Una vez que pasas a la universidad, las notas siguen siendo importantes, pero entra en tu vida una nueva palabra: crédito universitario. Esta puede convertirse en tu mejor aliada o tu peor pesadilla a la hora de obtener el título universitario (no serías la primera persona con créditos pendientes una vez aprobadas todas las asignaturas).

No hablamos de préstamos económicos, sino de una unidad de medida que evalúa el trabajo que realizas a lo largo de la carrera. Hasta hace muy poco medían las horas lectivas, es decir, las que pasabas calentando silla en el aula. Pero ahora con la incorporación de los créditos ECTS lo que se valora son las horas que dedicas al estudio.

Dentro de estas horas se contabilizan el tiempo dedicado a:

  • el estudio personal: esas horas en la biblioteca hincando codos.
  • las tutorías: porque a veces no nos basta con la explicación en clase.
  • los seminarios en los que participes: ya puedes ir pensando en apuntarte al curso de creación de videojuegos que tanto te apetecía o de foto para RRSS que viste cuando te matriculaste.
  • la realización de trabajos, prácticas o proyectos obligatorios: las penurias que pasas hasta encontrar el grupo de prácticas perfecto al fin tienen su recompensa.
  • el tiempo dedicado a hacer exámenes y las evaluaciones posteriores: ya no te vas a perder una sola revisión.
  • eventos culturales: sería genial que las fiestas ERASMUS o la cervecita después de clase también contaran, pero seguro que descubrieron que así los créditos se superarían la primera semana de clase.
  • Los nuevos créditos ECTS son la forma de dar valor a parte de lo que se conoce como vida universitaria.

    Calculadora de créditos ECTS

    La forma de dar clase en la universidad está cambiando. Si hubiese que hacer un ranking sobre la forma de dar clase de los profes de la uni, lo de sentarse en la silla durante horas escuchando pasivamente y viendo un PowerPoint está totalmente out de lo que se lleva hoy en día.

    Es por eso también que la forma de contabilizar los créditos está cambiando: un crédito ECTS equivale a 25–30 horas de formación (frente a las 10 de los créditos tradicionales españoles).

    La media de las asignaturas está compuesta por 6 créditos ECTS. Ahora las horas de clase se dividen en:

  • 30-40 % presencial
  • 13,3 % evaluación
  • 33,3 % clase magistral
  • 40 % práctica en el aula
  • 13,3 % seminario60-70 % no presencial (vamos, el curro en casa)
  • Una fantasía de porcentajes que, aunque parezca difícil, pillarás en cuanto entres en la dinámica universitaria.

    Y para qué todo esto

    Seguro que has soñado con vivir en París o acabar tus estudios en Roma. Quizá tu sueño sea montar tu empresa en Oporto o vivir una experiencia ERASMUS en una de las ciudades madre de la cerveza en el mundo: Múnich.

    Pues gracias a este cambio, la validación de créditos va a ser aún más fácil. La finalidad principal de todo lo que te intentamos explicar en este post lleno de siglas y porcentajes (a veces nos toca sacar el lado más informativo), es poder igualar los diferentes sistemas europeos y dar así la oportunidad de estudiar y cambiar de universidad en cualquier parte de Europa sin problemas en la convalidación de asignaturas.

    Hoy en día, las dos formas de contabilizar los créditos conviven, pero todo apunta a que la antigua pasará a mejor vida.

    Pero no todo se contabiliza con créditos

    Como hemos dicho antes, los créditos ECTS forman parte de una parte de la vida universitaria, no lo son todo: salir de casa y empezar una nueva etapa, con todo lo que conlleva, no se puede medir con puntos y horas bien estructuradas.

    Conectar con gente que comparte las mismas inquietudes que tú, descubrir cómo eres capaz de desenvolverte fuera de casa, descubrir las mejores fiestas de la ciudad y formar parte de los mejores planes para el fin de semana es algo que solo se puede medir en stories de Instagram (ojalá).

    Y para eso, lo primero es encontrar el lugar perfecto para vivir la universidad: en Nexo Residencias nuestro objetivo es que no pierdas un solo crédito ni dejes de disfrutar de todo lo que no es la parte académica.

    Nuestras instalaciones están equipadas con todo lo necesario para que estés a tono con Europa; y nuestro plan de actividades está pensado para que descanses la mente de créditos y trabajos por un momento. Échale un ojo a nuestros servicios para ver qué te espera si vienes a vivir a nuestras residencias para estudiantes.