Cómo ordenar tu escritorio en 6 pasos

Los escritorios de las habitaciones de nuestras residencias para estudiantes son una fantasía. Pero, si ha llegado ese día en el que ni te acuerdas de qué color es, que encontrar un papel en concreto se convierte casi en una peli de Indiana Jones y lo de hincar codos lo ves literalmente imposible, es que es el momento de dedicar un rato (o toda una tarde) a ordenar.

Tu escritorio es tu templo, eso está claro, pero si ya no te cabe ni el estuche, está claro que ese lugar sagrado necesita una reestructuración y crear una dinámica para evitar que el caos se apodere de él con la misma rapidez que los Javis te sacan serie nueva.

Hay mil formas de organizar un escritorio, muchas maneras de colocar y distribuir e, incluso, centenares de casilleros, cajones, estanterías o colgadores que pueden ayudarte a mantener un orden (aunque si cabra tira pa el monte, los acabarás convirtiendo en cajones de sastre también).

Pero antes de que te entre la locura y empieces a llenar tu cesta de Amazon de cosas, deja que te presentemos algunas ideas para organizar tu escritorio de estudio y así tenerlo preparado para cuando llegue el momento de ponerse a hincar codos.

Mucha gente ha teorizado sobre cómo ordenar. Hay libros enteros que hablan sobre ello y tutoriales en Youtube. Pero cada uno tiene que encontrar su forma. Así que pon en Spotify tu lista más cañera y sube el volumen. Aquí te dejamos una lista con algunos consejos y pasos a seguir.

Pasos a seguir para dejar el escritorio más ordenado que el de Sheldon Cooper

1. Despeja la mesa

Es el momento esperado. Expectación: nivel final de OT. Al fin vas a descubrir el verdadero color de tu mesa de estudio. Saca todo lo que tienes encima y colócalo en el suelo o encima de la cama, un lugar espacioso donde quepa todo.

2. Separa sin piedad

Llego el momento de los juegos del hambre. No nos vamos a poner en modo Marie Kondo, pero sí hay que dejar el sentimentalismo a un lado. Así que acerca la papelera y tira sin piedad todo aquello que ya no uses: ese boli viejuno que no funciona, la colección de gomas que no borran, los apuntes en sucio que reservas por si pierdes los limpios… vamos, todo aquello que ya no tenga utilidad inmediata.

3. Para encontrar primero hay que archivar

Vas a tener que organizar toda esa montaña de papeles que has dejado en el montón «se siguen quedando conmigo» para poder encontrar algo a la primera. Ya sea por orden alfabético, por asignatura, año o materias- peñazo que nunca volverías a cursar: crea una metodología para poder encontrar lo que necesitas de la manera más rápida. Archivadores, carpetas o bandejas organizadoras. Solo tienes que decidir cómo hacerlo.

4. Toca hacer el Tetris

Ahora que ya has eliminado el factor «papeles revueltos por toda la mesa» de la ecuación, llegó el momento de comenzar a visualizar y decidir dónde colocas cada una de las demás cosas encima del escritorio. Hay algunos elementos a tener en cuenta:

Recuerda darle al ordenador un lugar privilegiado, no solo es tu herramienta de trabajo, necesitas ver bien el último estreno de Netflix para no perderte nada. Empecemos por abajo. No hay nada peor que enredarse los pies con los cables. El cargador, la impresora, la lámpara, la pantalla… busca la forma de colocarlos para poder estirar las piernas a tus anchas cuando al fin ha completado el 100 % de la subida de un trabajo. Prioriza lo que más utilices frente a lo que no. Si eres de estudiar escribiendo en papel, o dejándote notas, subrayando o recitando en voz alta desde la pantalla del ordenador. Da igual la forma, pero coloca a mano aquello que más vas a usar. Una forma de distribuir las cosas es ir de lo grande a lo pequeño: probar a poner primero las cosas que más espacio ocupan y así hasta las que menos, para poder encajar todo e ir encontrando los huecos. No te olvides de poner bien a la vista la agenda o calendario, recuerda que lo importante de ordenar tu escritorio es hacerte el estudio mucho más fácil y eficiente. Poder ver a simple vista qué tienes ese día o cuánto te queda para el próximo examen te ayudará a organizarte mejor. Móntate tu propio feng shui. Que sentarte a estudiar te dé más tranquilidad que tener a Jon Snow como mejor amigo.

5. Rodéate de inspiración

Un cuadro bonito, una frase al más puro estilo Mr. Wonderful, la foto de la última fiesta con compis de la facultad, el horario de actividades de la resi… ten a la vista algo que te inspire y motive para sentarte a estudiar. Estar en la uni también tiene sus asignaturas hueso y esa materia en la que el profesor pone trabajos tan a menudo que ni con el giratiempos te daría tiempo a todo.

6. Crea una rutina de orden

Sí, no es fácil cuando lo tuyo es tender a caos, pero si consigues convertirlo en un hábito al final hasta le pillas el gusto. No es cuestión de llegar al nivel mindfulness pero sí pararte a pensar dónde colocas cada cosa antes.

Y cuando hayas terminado, saca el móvil, pilla el mejor ángulo y manda todo un reportaje al Whatsapp familiar para demostrar que cuando te lo propones, eres la persona más ordenada sobre la faz de la tierra.