¿Cómo aprobar EVAU en septiembre? 9 «tips» para lograrlo

Evau Septiembre

Ya ha pasado el shock inicial, miraste y remiraste la nota y… ha llegado el momento de hacerte la gran pregunta, ¿cómo aprobar la EVAU en septiembre?

No vamos a mentirte, estudiar en verano siempre cuesta más que durante el curso. Llega el buen tiempo, abren las piscinas, el grupo de colegas queda todas las tardes, la familia está planeando la semana en la montaña o los quince días en la playa… no sabes por dónde cogerlo.

La verdad es que solo necesitas voluntad y organización, el mindfulness del estudio. Lo de sacrificar tus vacaciones está pasado de moda, combinar ocio y estudio es la técnica perfecta para aprobar la segunda ronda.

Muchos profesionales coinciden en que es conveniente una pequeña pausa para recuperar la energía antes de comenzar de nuevo a estudiar. Tómate unas minivacaciones de unos días antes de meterte de lleno al estudio de nuevo.

Tras la tregua de unos días de no pensar en nada más que disfrutar del sol, las terracitas y no mirar el reloj más que para comprobar la hora a la que has quedado, hay que establecer una estrategia.

Aquí tienes 9 tips que pueden ayudarte tanto a crear esta estrategia como a sobrellevar el estudio para aprobar la EVAU en septiembre:

1. Keep calm and fuera culpa

Lo primero de todo es alejar la culpa. Muchas veces suspender no es sinónimo de falta de esfuerzo, hay muchos factores que influyen. No debes quedarte en el suspenso, sino pensar en la oportunidad que llega.

2. Llena tu mesa de color y motivación

¿A quién no le alegra la vida un buen pack de accesorios de estudio? Tus bolígrafos favoritos, esa libreta con la frase motivadora que te saca una sonrisa cada vez que la metes en la mochila, las etiquetas de colores, el subrayador nuevo al que le echaste el ojo a final de curso, pero ya era demasiado tarde…

Aprovecha y date un capricho antes de empezar, verás los likes que te llevas cuando tus followers vean las nuevas adquisiciones, cogerás con más ganas cada jornada.

3. Calendario semanal motivador y superorganizado

En lugar de crear una tabla con todo lo que tienes que hacer hasta el día del examen, prueba a ir modificándolo semanalmente y con su horario específico. Descárgarte alguna plantilla o modelo, hay muchas webs que tienen algunos ya personalizados.

Libérate los fines de semana y los viernes por la noche, esto te ayudará a centrar los esfuerzos durante la semana y a sentirte dentro de la misma dinámica que durante el curso.

Intenta respetar en todo lo posible el calendario, pero take it easy: también son vacaciones y si tu grupo ha planeado un jueves para ir al parque acuático, no te lo pierdas: planificación y disfrute sin desequilibrio.

4. Concientizar a tu entorno

Esto es muy importante. Conciencia a tu entorno de que tienes que estudiar, avísales de tus horarios y pídeles que lo respeten.

Puedes incluso compartir con tu grupo de WhatsApp el calendario para que no estén preguntándote cada 10 minutos si puedes quedar o qué horario te viene mejor para jugar la pachanga de vóley.

5. Que el calor no te aplatane

Las altas temperaturas, el bochorno, el aire caliente de medio día… todo esto puede generarte cansancio e inapetencia y eso no te renta absolutamente nada a la hora de ponerte a estudiar.

Busca lugares frescos y ventilados para estudiar, organiza tu horario en las horas de menos calor y, por supuesto, bebe mucha agua.

El ser humano tiene que tomar una media de dos litros de agua al día y en verano esta cantidad debe aumentar debido a la deshidratación por el calor. Toma la costumbre de meter en la mochila, no solo tu libreta motivadora y tus bolígrafos de colores, sino también una cantimplora de agua fresca.

6. Come fresco y liviano

Un buen salmorejo, una ensalada, un helado natural de frutas, un batido de avena y yogur recién sacado de la nevera, el café con hielo del segundo descanso de diez minutos…

Tu alimentación debe acompañar no solo la época del año sino la actividad que estás realizando. Necesitas tus neuronas activas y tu cuerpo fuerte.

7. Cambia la biblioteca por el aire libre

¿Por qué no? Si tu familia alquiló una casa en el campo, no te quedes en la ciudad.

Coge tu calendario semanal personalizado, tus apuntes, tu fuerza de voluntad, tu bañador, tu crema solar y la alargadora más grande de casa para enchufar el ordenador y vete con tu gente.

Cuando llegues, busca el mejor rincón para pasar las horas de estudio: la mesa de la terraza de atrás, debajo del árbol del jardín, al lado de la piscina a primera hora antes de que la familia se levante…

8. ¡Date un premio!

Hay que ser realista, aunque estudies con los pies metidos en al agua o con una horchata muy fría entre las manos no es fácil empollar en verano.

Plantéate metas y date un capricho cuando las hayas cumplido. Por ejemplo, por los cinco primeros temas de Historia, tu frappuccino favorito; por realizar el 90 % de los ejercicios del tema 1 de Matemáticas bien, noche de autocine; o por acabar con los resúmenes de Filosofía, barbacoa es casa ese fin de semana.

9. Estudia con amigos

Estudiar a solas es un aburrimiento y lo sabes. Una buena motivación es preparar una tarde de repaso a la semana. Unas bebidas con mucho hielo y algún snack fresco como una ensalada de frutas y «¡qué empiecen los juegos de la EVAU!».

Bueno, pues como ves, dándole una vuelta a la forma de estudiar, aprovechando el buen tiempo que trae el verano, compartiendo un poco más los momentos de estudio, separando bien y aprovechando los momentos de descanso y diversión es una buena forma de aprobar la EVAU en septiembre.

Ya verás que si aplicas todo esto, el verano se pasará muy deprisa, así que ya puedes ir haciendo planes para celebrar en septiembre todo el esfuerzo.