Dolors Aleu: Feminismo, medicina y sentido común

Hoy es el Día Internacional de la Mujer y hay convocada una huelga general feminista. Nos encantaría no escribir estas palabras porque significaría que al fin el sentido común se ha puesto cómodo en el mundo. Por desgracia, como se suele decir, el sentido común es el menos común de los sentidos.

Es cierto que la cordura ha ido haciéndose hueco a lo largo de la historia. Y lo que en su día fue normal, aceptado y hasta celebrado, hoy nos parece una terrible aberración. Esa mujer tan hábil debe ser una bruja, es hora de quemarla. Vamos a publicar tu novela, elige un pseudónimo masculino. Su hija recibirá la más completa educación: costura, cocina, baile y arreglo floral. Trabajas fenomenal pero vas a cobrar un poquito menos que Juan. Oye juegas muy bien para ser una chica. Voy a ponerme tacones que tengo una reunión importante. A la vista está, todavía queda hueco por rellenar.

Por eso creemos que hoy 8 de marzo, Día de la Mujer, es un buen momento para explicar el nombre que hemos puesto, junto a la Universitat de Barcelona, a una de las residencias que abriremos allí el próximo curso: ALEU.

Dolors Aleu fue la primera mujer licenciada en medicina y cirugía de España, superando con su esfuerzo todos los obstáculos inherentes al siglo XIX. Cursó sus estudios en la Facultad de Medicina de la UB entre 1874 y 1879. Su nota fue un excelente y su valentía histórica.

Tras doctorarse, ejerció la medicina en su consulta de la Rambla Catalunya durante 25 años. También acudió de forma altruista como pediatra a la Casa de Caritat de Barcelona. Fundó, junto a Clotilde Cerdà i Bosch, la Academia para la Ilustración de la Mujer.

Como mujer y como doctora, prescribió la no utilización del corsé.

A diferencia de 1874, nuestras residencias hoy están repletas de mujeres estudiantes de medicina. De medicina, filosofía, biología, derecho, MBA, arquitectura o astrofísica, por citar algunos ejemplos. Y es una buena señal, pero aún queda camino por recorrer y desinformación que cubrir.

Porque el feminismo no es algo radical ni ajeno, no es odio a los hombres ni atañe sólo a las mujeres, no es resentido ni obtuso ni dogmático y, sobre todo, no es exagerado. El feminismo es millones de mujeres por empoderar, techos de cristal que levantar, violencia machista que combatir, desigualdades domésticas y de cuidados que visibilizar y, sobre todo, justicia que defender.

El feminismo es puro y absoluto sentido común. Y el sentido común, como el ejercicio de la medicina, no entiende de géneros.

La ilustración de la cabecera es de Sara Luz y la tira de Flavita Banana, ambas participantes de #ilustraelfeminismo 😎